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Error 432.

Inserte aquí la enumeración de mil sensaciones que al cabo de un rato llegan a los pies y rebotan hacia el cerebro.
Y del cerebro, al corazón.
(Huele a libro esa insercción).

Parvulario III.

Uno va creando cosas que, con el tiempo, solo quedan en el recuerdo. Y se regresa a ellas sin consciencia del acto hasta que se tiene el cuello girado.
Las cosas que ya han pasado tienen un recuerdo dulce, o un recuerdo amargo, pero siempre adquieren ese sabor a viejo que nos hacen evocarlas con añoranza. Pienso en todos los libros que me he leído, en todas las canciones que he escuchado, en cada una de las letras que he plasmado en una página en blanco, en el trazo de una mirada. Todas son yo. Están ahí, para siempre. 
Y no me importa que nadie las recuerde, porque tengo al viento.
El viento que se lo lleva todo, que lo arrastra, que lo convierte en algo que no podemos ver cuando ya lo damos por desaparecido (por vencido). El mismo viento que te hace girar el cuello.
Lo bonito de ese tipo de esperanza es que, como el viento y como el tiempo, están siempre 
en todos lado.

Parvulario I.

Me teneis harta
con vuestras inseguridades
y vuestras predisposiciones
y las etiquetas
que colocais
dentro de cerebros
que ni son vuestros
ni quieren.

Muerto como el arte.

No existe la forma de recuperar lo muerto.
El destrozo es más fácil y más rápido que la construcción. Uno nace en nueve meses y muere en un segundo. Pero ¿no es acaso el destrozo otra forma de creación? Y es la muerte el inicio de un nuevo principio de vida, donde se queda uno en el recuerdo, en los lienzos y en las páginas. 
La muerte nunca deja su trabajo a medias, nunca se salva uno de ella. Muere la imagen, muere la reputación, muere el dinero, muere el sentimiento, muere hasta el recuerdo. 
Así que no. No existe la forma de recuperar lo muerto.
A quién le importa.

[A quién le importa si el deceso es arte, y el arte es eterno porque ya está muerto.

Errata.

*¿Te acuerdas del relato anterior?
Creo que soy yo la que me caigo
y tú el que me agarras.

Voy a dejar de hablar en medio del túnel.

Estoy en la cuerda floja, pero no voy a sufrir más por ti. No quiero mirar más veces abajo y ver el vacío, y sentir que voy a caer porque voy tirando de ti.
Si no fuera por ti.
Si no fuera por ti estaría pisando tierra firme.
y si no fuera por mí,
si no fuera por mi estarías en lo hondo del precipio.
Así que estoy en la cuerda floja, pero ya no más. Esta es tu última oportunidad, la oportunidad de darme la mano en vez de arrastrarme por ella. La oportunidad de que me dejes llevarte a tierra firme de una vez. Porque si no me ayudas, no seré yo la que caiga contigo.
O te estabilizas ahora,
o es adiós.

PD: Y que rabia de adiós.

La línea circular.

Regina Spektor - Us ♫.
Imagínatelo.
Tú y yo dando vueltas, cogidos de la mano, en un círculo interminable y algo inexacto. Tu cara. Mi cara. El mundo.
Imagínatelo.
Perderse en las vueltas
en el equilibrio
y no caer.

No caer.

Qué de luz y en dónde.

Morningsiders-Empress ♫.
Tengo una vaga idea de la felicidad.
Creo que huele a viejo. No ese olor que apesta a pasado. El que es más como un clásico, un recuerdo que te impulsa hacia delante. Y no es un estado continuo; son más bien puntos inconexos en el tiempo, un sonido que perpetua en la memoria y se hace eterno. 
Es un instante. El blanco de las paredes, la luz de las monteras sobre las sábanas a las ocho de la mañana, la calidez de la madera y una barba debajo de la almohada. 
Tengo una vaga idea de la felicidad.
Abstracta y dulce. 

Quédate conmigo en la playa.

Como describir la sensación en lo hondo del estómago. Tengo una especie de ansiedad cuando pienso en ti de manera profunda, un dolor en el corazón que no es dolor. Mi actividad favorita es jugar al cíclope contigo. Jugar como lo hacía Julio Cortazar, con tu ojos. No sé cuantas veces te he dicho ya que me pierden tus ojos. Cuando los miro, hay una serenidad, se me instaura una marea en el pecho, como de no querer retirarla de ahí jamás.
No me quites ese mar. No me lo quites. 

Amor debajo del de Olimpo.


 Pam se había enamorado de su rostro porque había conocido lo que había dentro de él.
Y si no descubría sus terminaciones nerviosas detrás, la fibrosidad de los músculos en las mandibulas, la manera en la que hablaba, lo que expresaba en las palabras seseantes como serpientes, la magia de los ojos de Apolo perdía su sentido.

Porque no era el rostro de Apolo sin su personalidad. 
Sin eso, dejaba de ser Dios y se convertía en humano.
(la imagen es de mi propiedad, así como los textos). 

Cuantas cosas ha pasado Pam ¿verdad? 


Uno.

Mejor
tenerle miedo a la soledad,
que a las personas
-me dijo.

Dónde estás.

Son las dos de la mañana y no dejo de pensar en ti. Pienso en los espacios de tu cuello, en los espacios de tus dientes, en el poco espacio entre nosotros cuando hacíamos el amor durante toda la noche. 
Y si me llevo una mano a la boca, aún están tus besos cómo marca registrada que me has dejado entre los pliegues de la piel.  Está todo lo que me gustaba de ti, cada fragmento perdido de tu personalidad, incluso aún conserva el colchón los cráteres que dejabas al acostarte buscando tu espacio entre las sábanas.
Porque el aire que antes respirabamos juntos ya te echa de menos
y más que él, aún más que él, te echo de menos yo.

Te dura un suspiro.

Los rasgos de una persona guapa se desvirtuan y estropean. Pero un gesto, una sonrisa, una forma de hablar, eso permanece hasta que morimos.
(por eso he preferido siempre a los atractivos
antes que a los guapos).

Tú (me) estás pasando. Audio Blog II

¡El segundo audio blog ya está aquí! El primero tuvo más éxito del que esperábamos con 19 likes y casi 150 reproducciones, además de comentarios de apoyo y opiniones.  Ya somos 24 suscriptores en el blog, pero si tú no lo estás ¿a qué esperas para hacerlo? Entra en el canal y suscríbete.
De verdad esperamos que el proyecto de Youtube vaya creciendo poco a poco, pero para eso necesitamos tú ayuda, porque sin las personas que nos leen y nos escuchan no somos nada. Por eso, te pido que si te gusta lo compartas con tus amigos o lo envíes por correo, twitter o el lugar con el que más cómodo te sientas. No te llevará más de un minuto y conseguirás aportar tu granito de arena al saco. Muchas gracias por leerme una vez más y por escuchar la segunda historia que vengo a contarte.
Sin más demoras, os dejo el segundo audio blog, de un relato que podéis leer aquí.


Anhelo.

Eres
el vaho que se forma en el espejo
cuando me ducho, y
eres
el pliegue de las sábanas
cuando me giro a buscarte
y no estás, y
eres
la calada de un cigarro
a medio terminar
cuyas cenizas han caído
en la acera
arrastradas por el viento.
Y eres.
Eres.

Para verano traigo un proyecto increíble que espero le de
vida al blog. Este rinconcito parece haber caído un poco
en el olvido y creo que es hora de movernos hacia algo
que pocas (o casi ninguna) veces habéis visto por la net.
Espero que os guste y que tenga tanto éxito o al menos tan
buena acogida como las ganas que yo tengo de emprenderlo.
(besos de purpurina a todos los que aún seguís aquí a 
pesar del tiempo. Sois los mejores).

Zumbidos.

Tengo el cuerpo inundado de sueños y no sé como sacármelos. Me oprimen entre las tripas y el corazón, justo en el espacio donde deberían ubicarse los sentimientos. Las neuronas han dejado de funcionar y se hallan en estado de inconsciencia. Han decidido dejarme a la deriva en medio del mundo, porque el problema colapsó hasta el último rincón de mi cerebro. Ya no sé si estoy en La Tierra o en Marte. Noto el planeta girar y a mí por poco cabeza abajo. Los sueños también giran y aparecen revueltos y mezclados, tanto que se confunden y no los sé diferenciar.

Voy a explotar
y noto la sangre
corriendo
demasiado rápido
por mis venas.

A(lunar).

Tu piel es imperfecta. Imperfecta como el universo.
Trazo recorridos con la yema de los dedos y creo constelaciones a través de tus lunares. Son redondos y oscuros, manchas en el mapa huesudo de tu espalda. Se te erizan los vellos de los brazos, se te dilatan las pupilas, arqueas la columna vertebral con un ligero temblor.
Terreno lleno de cráteres, y mi mano cohete espacial que aterriza (aluniza) sobre los poros de tu piel. Ahí arriba, sobre tu torso desnudo, estoy seguro de que me harían falta miles de litros de oxígeno para poder respirar con normalidad.

Hueco.

Me he perdido/en tu universo/y solo oigo/el eco de tu voz/rebotando/en las paredes/de este enorme/[vacío].

Nubes sobre Ámsterdam.

Volvería a Ámsterdam entre canales de agua dulce y bicicletas al borde de la extinción. Sería caminar sobre las casas de grandes ventanales con un ojo puesto en el paisaje y otro en los chicos de gorro en la cara. Allí, si suspiras, el viento congela tus problemas y se los lleva lejos, donde las nubes los tapan. Olor a madera, amor y algo de marihuana.
(Ojalá besarte entre sus calles de casas altas y descompasadas)

El lugar donde falta el oxígeno.

Abrió el compartimento de la nave, estrellas titilando sobre sus ojos. El corazón (boom boom en el pecho) estaba a punto de salírsele del cuerpo. Oía los latidos con claridad en el silencio del inmenso universo. Echó un vistazo hacia abajo, sus pies sobre la negrura de lo incierto y su hogar a la altura del zapato. El mundo se veía tan pequeño y vulnerable desde aquella perspectiva...
Pensó en saltar y dejarse flotar lejos, lejos para que no pudiesen encontrarlo.

2009-2016. Todos los derechos reservados a Alicia Alina.