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Parvulario III.

Uno va creando cosas que, con el tiempo, solo quedan en el recuerdo. Y se regresa a ellas sin consciencia del acto hasta que se tiene el cuello girado.
Las cosas que ya han pasado tienen un recuerdo dulce, o un recuerdo amargo, pero siempre adquieren ese sabor a viejo que nos hacen evocarlas con añoranza. Pienso en todos los libros que me he leído, en todas las canciones que he escuchado, en cada una de las letras que he plasmado en una página en blanco, en el trazo de una mirada. Todas son yo. Están ahí, para siempre. 
Y no me importa que nadie las recuerde, porque tengo al viento.
El viento que se lo lleva todo, que lo arrastra, que lo convierte en algo que no podemos ver cuando ya lo damos por desaparecido (por vencido). El mismo viento que te hace girar el cuello.
Lo bonito de ese tipo de esperanza es que, como el viento y como el tiempo, están siempre 
en todos lado.

Parvulario II.

Escuchó DAdá ▬ismo entre los teclado▬s.
entre las planchas
y entre los ojos
las cuencas)
y los pozos
de los que deletrean
dadá no es `[nada]

dadá no es harte/
y a quién le importa
no consiste en rACIONALIZACIÓn
en faros☼
y en espejos/soɾǝdsǝ
ni en darle vueltas al oɹqәɹәɔ

consiste en  e s p e c t r o s
que nadie conoce
✄ salvo tú
y en d.e.l.e.t.r.e.a.r, en sacar
a la luz
una serie de sombras
de irregularidades
de funcionamietos del cerebro que la ciencia
(no entiende)

consiste solo en ser dadá
balbucear sin sentido
sin                                      consent
imiento

sin pensar en si es ar╦e o no
porque va a ser arte de todas
formas». 

Muerto como el arte.

No existe la forma de recuperar lo muerto.
El destrozo es más fácil y más rápido que la construcción. Uno nace en nueve meses y muere en un segundo. Pero ¿no es acaso el destrozo otra forma de creación? Y es la muerte el inicio de un nuevo principio de vida, donde se queda uno en el recuerdo, en los lienzos y en las páginas. 
La muerte nunca deja su trabajo a medias, nunca se salva uno de ella. Muere la imagen, muere la reputación, muere el dinero, muere el sentimiento, muere hasta el recuerdo. 
Así que no. No existe la forma de recuperar lo muerto.
A quién le importa.

[A quién le importa si el deceso es arte, y el arte es eterno porque ya está muerto.

2009-2016. Todos los derechos reservados a Alicia Alina.